Acción directa noviolenta contra BBVA: Exponiendo las ganancias de la guerra en el Estado español
Este texto se basa en el artículo original publicado en el sitio web de KEM-MOC. Pueden leerlo aquí.
El 21 de marzo, el grupo antimilitarista de Bilbao y afiliada de la IRG, KEM-MOC, llevó a cabo una acción directa noviolenta frente a la sede del BBVA en la Gran Vía de Bilbao. El objetivo de la protesta fue denunciar que el récord de beneficios anunciado por el banco en su junta de accionistas proviene, en gran parte, de financiar la industria de la guerra.
La acción también puso en evidencia la implicación del sistema financiero español en el genocidio del pueblo palestino, así como en la financiación de conflictos bélicos devastadores como los de Ucrania, Yemen y Sudán.
En los últimos años, el BBVA destinó más de 1.639,60 millones de euros para respaldar la industria armamentística, lo que incluye inversiones en la fabricación de armas nucleares. Inversiones que, como denunciaron las activistas, se traducen en jugosos y sangrientos beneficios: "A más guerra, mayor el beneficio"
Para simbolizar este mensaje, se representó a un ejecutivo del BBVA sobre una montaña de cadáveres, imagen que reflejaba las consecuencias de la cultura bélica y su financiación. Mientras tanto, otras activistas sostenían una pancarta con el mensaje "BBVAaren irabaziak odolez blai" y #LaGuerraEmpiezaAqui.
Con esta protesta simbólica, las activistas denunciaron que el BBVA había financiado a empresas como General Dynamics, Leonardo, Indra, Airbus, Aecom, Honeywell, Navantia y Maxam, todas ellas productoras de aviones militares, tanques, submarinos, misiles, municiones y armas nucleares. Según las activistas, la guerra es un crimen contra la humanidad, que no solo causa un sufrimiento inmenso a civiles inocentes, sino que también viola los derechos humanos y provoca millones de desplazamientos forzados.
Los conflictos bélicos, como el de Ucrania, son la principal causa de las migraciones forzadas en el mundo. Además, las activistas afirmaron que cada euro destinado a la guerra se desvía de necesidades sociales urgentes como sanidad, educación y servicios sociales, fundamentales en tiempos de crisis global.
La denuncia también recalcó que bancos como el BBVA son actores clave en la financiación de la industria armamentística, aprovechando el actual rearme bélico. Sin embargo, existen alternativas como la banca ética y la objeción fiscal, que permiten a la sociedad denunciar la complicidad del Estado en la financiación de la guerra.
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