Paraguay

Tras el golpe militar que puso fin a la dictadura de Alfredo Stroessner en febrero de 1989, Paraguay vivió un proceso de desmilitarización institucional y social. Ese proceso surgió a inicios de la última década del siglo pasado y un desarrollo acelerado en las postrimerías de esa década y principios de la siguiente, ritmo marcado por el contexto político nacional.

La Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe (RAMALC) se reunirá en Asunción, Paraguay entre el 4 y 11 de noviembre (2017) para un encuentro bajo el título: "Estrategias contra la militarización de los cuerpos y territorios". La RAMALC junto con Serpaj-Paraguay, el Movimiento de Objeción de Conciencia MOC-PY y el Grupo de Afinidad Antimilitarista Caracolito serán las organizadoras del encuentro.

Más información sobre la reunión en Paraguay

La militarización de cuerpos y territorios es una práctica presente a lo largo de América Latina y el Caribe. La militarización de territorios va de la mano de la industria extractivista y también de las políticas de “seguridad” donde una policía cada vez más militarizada y los mismos militares toman mayor presencia en las calles de la mayoría de los países de la región.

Durante la década de los 80´s, muchos países de América Latina estaban gobernados por dictaduras militares o sufrían las consecuencias de la guerra civil en sus territorios. Eran tiempos de la Guerra Fría, por lo que Estados Unidos consideraba a la región como zona de su influencia, un “patio trasero”.

Pelao Carvallo

Monsanto hizo entrar los transgénicos en Paraguay como suele hacer en otros lugares: de contrabando. Y de contrabando impuso la soja transgénica, y luego logró mediante un poderoso aparato de lobby que se legalizara. Y la soja trajo consigo el glifosato, las fumigaciones aéreas y terrestres y con ese venenoso plaguicida llegaron enfermedades, contaminación, malformaciones y muertes. Luego llegó también el golpe de estado parlamentario realizado en gran medida por los agentes parlamentarios de Monsanto en Paraguay.

Declaración de la Internacional de Resistentes a la Guerra

La Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG), red de 83 organizaciones, de 42 países, que han suscrito desde 1921 su declaración de principios, “La guerra es un crimen contra la humanidad. Por ello me comprometo a no apoyar ningún tipo de guerra, y a luchar por la eliminación de todas sus causas”, reunidos en la ciudad de Bilbao, País Vasco, con motivo de su Consejo Anual 2012, realizamos la siguiente declaración:

Salen del closet

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“En tiempos de golpe de estado parlamentario afloran los machos de florero, todo se vuelve heroico y varonil; entre golpeados y golpeadores, nadie quiere ser el marica de la historia, todxs somos hombres según lo que se impone como conflicto oficial. Mucha bandera, mucho himno, mucho grito y mucha orden, todo muy marcial. Por suerte la resistencia es rara y se resiste a tan hierática masculinidad y militarismo, de derechas a izquierdas, y prefiere el humor, el abandono, la risa, el descuido, la no colaboración, el dar el culo antes que dar por culo, la cosquilla y el desarme.

De matanzas, golpes, parlamento y pueblo

Por Pelao Carvallo

La masacre

En una matanza se origina el golpe de estado parlamentario. En Marina Cue1, una estancia en el distrito de Curuguaty, departamento de Canindeyú, propiedad de un ex senador, Blas N. Riquelme, del partido colorado, 2 obtenida ilegalmente, se produjo la matanza de al menos 11 campesinos ocupantes de la estancia, del movimiento de sintierras llamada Liga Nacional de Carperos3 y 6 policías. La prensa calificó a los campesinos de asesinos y a los policías de héroes. Días antes la policía, en la prensa comercial, tenía fama de ladrona, floja y violenta. Polibandis le decían.

El Movimiento de Objeción de Conciencia Paraguay, ante los hechos de público conocimiento que llevó a parlamentarios en conjunción con otros poderes económicos, políticos y fácticos a la realización de un Golpe de Estado parlamentario manifiesta cuanto sigue:

Que, la lucha y resistencia contra la opresión y en especial contra las dictaduras, ha tenido en nuestro país un alto costo de vidas a ciudadanos y ciudadanas, en su mayoría en manos de las fuerzas del orden que defienden esos regímenes autoritarios de legal pero ilegitima constitución.

Por María Elena Meza Barboza, Movimiento de Objeción de Conciencia Paraguay

En el Paraguay, los sectores más pobres de la sociedad son criminalizados a través de la maquinaria del Estado: su ejército, policía e incluso las estructuras judiciales, son las que pavimentan el camino a la represión o a privar a la gente del acceso a los servicios básicos, como sanidad, educación y vivienda.

Militarismo en Paraguay
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