Colombia

La Acción Colectiva de Objetores y Objetoras de Conciencia -ACOOC- es una organización social que desde la noviolencia y la objeción de conciencia, construye alternativas comunicativas, jurídicas, pedagógicas y de incidencia para enfrentar el militarismo, la militarización y el patriarcado en Colombia. Desde 2006 viene desarrollando procesos junto a comunidades juveniles con el propósito de aportar a la construcción de una cultura de paz.

El primer seminario web de nuestra serie de seminarios, Campaña por la objeción de conciencia al servicio militar, coorganizado con QUNO e IFOR, tendrá lugar el miércoles 3 de febrero. En nuestro primer evento, contaremos con activistas de Ginebra (Suiza), Seúl (Corea del Sur) y Bogotá (Colombia), que explicarán el papel del litigio en sus campañas de apoyo a los objetores de conciencia.

 

Los proyectos, acciones y posturas estatales centrados en la mercantilización y el extractivismo del territorio, históricamente se han consolidado como el escenario predilecto para la militarización de estos. Así, las resistencias de las comunidades se configuran como luchas legítimas que buscan reivindicar el territorio y la lucha por la garantía de los derechos humanos. Estas resistencias vislumbran caminos posibles frente a un Gobierno que perpetúa un vínculo con el territorio desde una postura mercantilista y que de alguna u otra forma responde a una lógica guerrerista.

En Colombia la reacción frente a la pandemia, hasta el momento, ha manejado la más clásica retórica nacionalista y militarista que se sustenta en una guerra contra un enemigo común y que despliega una respuesta de acción militar en los territorios. 

En respuesta a los numerosos casos conocidos de abuso sexual y acoso a mujeres por parte de miembros de las fuerzas armadas y la policía en diferentes lugares de Colombia, a finales de julio, la vicepresidenta colombiana Martha Lucía Ramírez se reunió con el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares. Durante esta reunión, la Vicepresidenta propuso la inclusión y el reclutamiento de mujeres como una estrategia que podría prevenir la violencia contra las mujeres por parte de miembros de las fuerzas militares y policiales.

La empresa alemana Sig Sauer anunció que tiene intenciones de cerrar su fábrica de armas en Eckernförde a finales de año. La empresa atribuyó a "desventajas de ubicación” y a que el Ejército y Policías alemanes prefieren "unos pocos productores locales".

No es nuevo para nadie el impacto que el militarismo tiene sobre la vida de las personas. A veces puede ser más obvio o más fácil de ver, pero otras veces no es tan claro. El año pasado, la Acción Colectiva de Objectores y Objetoras de Conciencia (ACOOC), una de las organizaciones antimilitaristas en Colombia, realizó una investigación sobre violencia contra las mujeres ejercida por sus esposos o parejas y quienes a su vez son miembros de la fuerza policial o del ejército.

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