Negociaciones, nada de lo que avergonzarse, dice la Internacional de Resistentes a la Guerra

Hemos visto que el bombardeo masivo sobre el Líbano se ha transformado en una invasión total con el coste de cientos de vidas (hasta el momento), la mayoría de ellas libanesas.

Somos el Consejo de la Internacional de Resistentes a la Guerra, en Eringerfeld, (Alemania), que ha seguido a la conferencia "Globalizando la Noviolencia", donde se han reunido más de doscientas personas activistas de cada continente, incluido Oriente Medio. Creemos que la destrucción del Líbano por Israel llevará a la destrucción de no uno, sino de dos países (tal es la inevitable ley de la violencia). La propia historia de Israel es una prueba de ello: 58 años de violencia no han llevado ni paz ni seguridad a los israelíes. Este reciente ataque tan sólo incrementará el ciclo.

No apoyamos la incursión de Hezbolá en Israel (ni las largas incursiones de Israel en Mazrea Shibaa en Líbano). El asesinato por parte de Hezbolá de soldados israelíes fue precedido un mes antes por ejercicios con munición real en Líbano, matando a tres pastores libaneses. La captura de soldados israelíes se llevó acabo en un contexto en el que Israel lleva encarceladas 10.000 personas por motivos políticos, incluyendo mujeres y niños palestinos, así como otras de origen libanés. Está claro que es Israel el que ha iniciado el conflicto. Aun así, también nos oponemos absolutamente a la respuesta de Hezbolá a esta agresión, pues rechazamos todo asesinato. Nos oponemos a la lógica de la guerra que exige ojo por ojo.

Apoyamos los derechos de todas las personas que viven bajo ocupación para resistirse a ella. Es un principio de la noviolencia que toda injusticia debe ser resistida. Las personas que formamos la IRG sabemos de muchos grupos noviolentos en la región que podrían liderar el camino hacia una solución pacifica y noviolenta.

Tememos las repercusiones que puede tener un poder nuclear cuando usa su inmensa superioridad militar para asediar Gaza, para construir un muro que aísla a civiles que ya viven bajo la ocupación en Palestina, y que invade un país vecino. Es evidente que la asimetría en la capacidad militar entre los dos países hace imposible llamar a la invasión del Líbano un conflicto justo, está claro que no es un acto de autodefensa. Sin la contención de la comunidad internacional, o de un juicioso cálculo de las inevitables consecuencias, Israel ha atacado al país entero de Líbano, destruyendo infraestructura civil con el soporte de munición estadounidense, destruyendo o capturando valiosos recursos y asesinando civiles.

La terrible magnitud y total destrucción de estos ataques nos lleva a creer que esta destrucción del Líbano estaba ya planeada desde hace tiempo. Es importante sacar a la luz la pregunta de los intereses estadounidenses que probablemente están detrás de esta guerra, dentro del contexto de la actual ocupación de Iraq y las declaraciones del gobierno norteamericano sobre Siria e Irán.

Sea cual sea la historia, la inmediata necesidad es la negociación. "Negociación, incluso en guerra, no es nada de lo que debamos avergonzarnos", dijo Shirin Al Araj, una participante palestina en la Conferencia. "De hecho, las negociaciones son la única manera de que esta guerra termine alguna vez". Debido, una vez más, a la gran asimetría de fuerza militar, creemos que Israel requiere presión a favor de la negociación.

Por todo esto hacemos un llamamiento al gobierno de los Estados Unidos para que paralice la ayuda militar a Israel y para que deje de protegerle en las Naciones Unidas y ante posibles sanciones internacionales.

Pedimos a Israel que inicie un inmediato cese de sus ataques sobre Líbano y que desmantele el Muro y cese la ocupación de Palestina.

Queremos hacer un llamamiento a todas las personas que trabajan a favor de la justicia y de la paz en cualquier parte del mundo para que faciliten ayuda humanitaria destinada a la gente de Líbano, así como para Palestina y que proporcionen apoyo internacional a aquellos grupos noviolentos de todas las partes del conflicto que luchan por traer la paz a la región.

Finalmente llamamos a todo el mundo (especialmente a la gente de los Estados Unidos) a oponerse a la especulación militarista cuyos negocios son los únicos que se beneficiarán de esta guerra.