Página inicial de la IRG > Publicaciones > el fusil roto > No. 58, mayo de 2003
Esta edición del Fusil Roto se centra en la campaña de la IRG de apoyo a los objetores israelíes y de resistencia noviolenta contra la ocupación de los Territorios Palestinos. Desde hace algunos años, la IRG trabaja con diversos grupos israelíes de objeción de conciencia y de "refuseniks". Recientemente, el número de personas objetoras -tanto quienes se niegan a intervenir en los Territorios Ocupados como quienes rechazan cumplir el servicio militar ha crecido mucho. Ante este hecho, las autoridades israelíes han aumentado la represión contra las personas objetoras. Ahora quienes desobedecen al ejército se enfrentan a consejos de guerra y a condenas de cárcel más largas. Todo esto hace que el apoyo internacional sea ahora incluso más importante, incluyendo las cartas de protesta, las acciones y una campaña internacional. Esta edición del Fusil Roto proporciona información y material para sumarse a este apoyo. En la web de la IRG se puede encontrar más material. Usadlo, los grupos de objeción de conciencia israelíes necesitan nuestro apoyo.
Andreas Speck
Responsable de la Campaña de OC en la oficina de la IRG en Londres War Resisters' International 5 Caledonian Rd, London N1 9DX, Britain http://wri-irg.org
La sociedad israelí está tremendamente militarizada. No es raro encontrarse con que los niños realicen un desfile militar en la fiesta de fin de año en la guardería. Probablemente, no mucho tiempo después, algunas de sus asignaturas obligatorias las impartirán reclutas vestidos con uniforme militar. Así mismo, el director del colegio de secundaria fácilmente puede ser un oficial militar retirado de grado medio. Por otro lado, los oficiales de rango superior reciben puestos de gestión en el sector público o privado de la economía. Y los generales, si quieren hacer una carrera política, pueden llegar a ministros y, más adelante, asumir con total naturalidad el puesto de Presidente del Gobierno.
En una sociedad militarizada como la israelí, el servicio militar obligatorio se convierte en un instrumento esencial de poder político y en una materia importante de la agenda política. Las desigualdades sociales son reproducidas, reforzadas y a menudo generadas por la política de reclutamiento del ejército. Así, las personas que forman la minoría palestina entre la ciudadanía israelí no son llamadas a filas. Posteriormente esto se utiliza como una excusa para discriminarlas, oficialmente o no, en todas las esferas de la vida. Por ejemplo, cuando alguien busca a un trabajador "con el servicio militar terminado", en realidad puede estar buscando a alguien que no sea árabe. Sin embargo, algunos pequeños grupos entre la minoría palestina (sobre todo la comunidad religiosa drusa) son llamados a filas siguiendo la máxima "divide y vencerás". Dentro de la mayoría étnica judía, los militares refuerzan la desigualdad social entre los géneros y entre las clases sociales. La mayoría de las mujeres judías son reclutadas pero permanecen en el ejército durante un periodo más corto que el servicio militar y se las atribuyen funciones consideradas poco importantes por los militares.
Esto es una prueba del estatus social de las mujeres y de su marginación en el ámbito público (por ejemplo, menos del 10% de los miembros del Parlamento son mujeres). Así, las opiniones de los generales en el ámbito público son consideradas como opiniones autorizadas, mientras que las de las mujeres son calificadas como irrelevantes. A los varones judíos de clase baja, a diferencia de otros varones judíos, se les suele asignar funciones técnicas y de logística para que más adelante -al igual que ocurre en el caso de las mujeres y los soldados drusos- no puedan conseguir considerables ventajas sociales derivadas de su servicio militar.
En la misma línea, eximen del servicio militar a todas las religiosas judías así como a aquellos drusos o varones judíos que se dedican a estudios religiosos. En el caso de los varones judíos de clase alta, este tema se ha convertido en uno de los debates públicos más candentes de la década pasada.
Lo que queremos mostrar con esta breve introducción es que en Israel los militares tienen mucho poder político, que sus políticas raramente se cuestionan públicamente y que el servicio militar es una cuestión de gran relevancia política. En estas condiciones, cualquier tipo de resistencia a la guerra es de vital importancia. De hecho, no ha sido una sorpresa que, desde que comenzó la Segunda Intifada en el 2000, se ha silenciado en gran medida la oposición radical a las políticas israelíes y a los crímenes en los territorios ocupados. Sin embargo, los grupos de resistentes a la guerra se las han apañado para ser noticia en varias ocasiones y tener cabida en la agenda política.
Como ya mencionamos anteriormente, las formas que adquiere la política de reclutamiento dividen la sociedad israelí. Por ello, el movimiento de resistencia a la guerra en Israel está formado por una gran diversidad social y política. Para entender este movimiento puede ser útil una descripción general de esta diversidad. Para comenzar podemos señalar que existen diversos tipos de rechazo al servicio militar obligatorio basados en diferentes motivaciones ideológicas. Los motivos de algunas de las personas que objetan se basan específicamente en el conflicto palestino-israelí y en la ocupación de los territorios palestinos. Otras -pacifistas y anarquistas, por ejemplo-, en cambio, se basan en motivaciones morales y políticas más amplias. Pero esto no significa que podamos dibujar una línea divisoria clara entre estos dos grupos ya que a menudo las diferencias se deben a lo que se da importancia en un momento u otro dentro de la postura global de la persona. Así, algunas personas rechazan cualquier tipo de servicio militar, mientras que otras sólo se niegan a actuar en los Territorios Ocupados.
En lo que se refiere a características sociales, las personas que objetan son también un grupo muy variado. Algunas son adolescentes que rechazan el reclutamiento, mientras que otras tienen entre 20 y 40 años, y se niegan a incorporarse a la reserva. Muchas provienen de familias de clase media, pero también objetan miembros de familias de clase baja, donde destaca un grupo de inmigrantes de la antigua URSS. Algunas pro-vienen de una familia tradicionalmente de izquierdas pero muchas otras pertenecen a familias con un rechazo manifiesto por parte de sus padres y parientes. En ocasiones ocurre que los padres, inicialmente hostiles ante la postura de su hijo o hija, acaban apoyando activamente la causa.
Un grupo importante dentro del movimiento de objeción es el grupo de mujeres. Las mujeres judías son llamadas a filas. Y esto convierte a Israel en el único estado en el que el servicio militar es obligatorio para las mujeres. Así mismo, hay un gran movimiento de mujeres de rechazo al mismo, el único de este tipo en el mundo. La legislación israelí es también anómala en la medida que sólo reconoce la objeción de conciencia para las mujeres y no para los varones. Esto hace que las objetoras se conviertan en un grupo aparte.
Otro grupo interesante es el de los objetores drusos. Como hemos mencionado antes, los varones drusos -a diferencia de otros palestinos ciudadanos israelíes- son llamados a filas. Desde 1956, cuando el Gobierno israelí tomó la decisión de reclutar a los varones drusos, existe un movimiento de resistencia. En términos generales, los objetores drusos se niegan a participar en una guerra étnica contra su propia gente. Por ello, a menudo han pasado más tiempo en prisión que los demás objetores.
Desde que comenzó la Segunda Intifada en septiembre de 2000, el número de personas que han objetado ha aumentado tremendamente. De un goteo de casos se ha pasado a miles. Hasta el momento unos doscientos objetores han sido encarcelados, algunos de ellos repetidamente (hasta ocho veces seguidas). En los últimos años, dos grupos de objetores -the Letter of the High School Seniors (la Carta de los Estudiantes de Secundaria) y Courage to Refuse (Coraje para Rechazar)- han hecho declaraciones colectivas sobre la objeción de conciencia que han generado un intenso debate en la sociedad israelí y en los principales medios de comunicación. Dentro de la izquierda radical israelí, entre quienes se oponen la ocupación de Palestina y a las acciones del ejército israelí en los Territorios Ocupados, el movimiento de objeción de conciencia ha asumido un papel principal y destacado.
Pero de alguna manera, este movimiento político de objetores y objetoras declarados es solamente la punta del iceberg. Según las estadísticas sobre reclutamiento, durante la década pasada ha habido un claro incremento en el número de personas que no se alistan o que se licencian prematuramente, siendo generalmente ellas mismas quienes promueven la irregularidad en el proceso. Esto se conoce como "objeción gris". Algunas de estas personas son licenciadas oficialmente por motivos de salud, de salud mental en la mayoría de los casos. Otras pasan su tiempo en prisión hasta que son licenciadas por motivos de "incompatibilidad". En la misma línea, muchas mujeres consiguen ser declaradas exentas alegando ser religiosas judías, a menudo sin serlo. Así, las personas que se suman a este tipo de objeción, junto a la minoría palestina (que no es llamada a filas a pesar de que según la ley debería hacerse), suponen entre el 55 y el 57 % de la ciudadanía israelí dentro de ese rango de edad.
Resulta complicado determinar los diversos motivos que se esconden tras la objeción gris. Algunas personas se basan en motivos ideológicos y políticos, pero prefieren elegir la forma más sencilla de librarse del ejército sin hacer públicas sus motivaciones. Otras evitan cumplir el servicio militar porque su familia necesita sus ingresos para seguir adelante. Otras, en cambio, desean estudiar o hacer una carrera y consideran el servicio militar una pérdida de tiempo. Muchas otras simplemente opinan que nos las apetece ir al ejército. Este rechazo a cumplir el servicio militar tiene una gran importancia política independientemente de los motivos que estas personas tengan. En la tan militarizada sociedad israelí, no ir al ejército significa rechazarlo, significa rechazar el continuo proceso de militarización en Israel y la estructura de poder que éste genera. Así y de diversas maneras, el variopinto movimiento israelí de objeción de conciencia tiene un papel fundamental en el trabajo de resistencia a la guerra que se lleva a cabo en una de las zonas en guerra más caldeadas del Planeta.
Los que formamos Yesh Gvul hemos visto a lo largo de los años que un modo eficaz de apoyar a los encarcelados que se niegan a matar es que sean adoptados por grupos de apoyo de fuera de Israel. Cuando una persona que se niega a matar es encarcelada y los grupos de apoyo son avisados, se inicia una extensa gama de actividades mediante emails, cartas y llamadas a la familia de la persona que se niega a matar, así como a la cárcel; los grupos de adopción ejercen presión política mediante protestas dirigidas a la misión israelí más cercana, y llevando a cabo amplias acciones dentro de su propia comunidad para subrayar la existencia de un cuerpo de opinión sólida dedicado a la paz en Israel. La adopción de un grupo también ofrece asistencia material, se recaudan fondos para ayudar a los familiares dependientes de la persona que se niega a matar, y también se ayuda a la campaña Yesh Gvul. La red de apoyo ha tenido un valor inestimable en la consolidación de los esfuerzos de Yesh Gvul para poner fin a la ocupación y conseguir una resolución pacífica del conflicto palestino-israeli.
Apoyo Moral: Tan pronto como un grupo declara su deseo de adoptar a un prisionero, se manda un kit de información personal que incluye : edad, ocupación, estado civil (y a ser posible una foto), número de teléfono y direcciones de email, información sobre los miembros de la familia que solicitan contacto, así como recomendaciones del consejero en Israel del que se niega a matar sobre cómo brindar apoyo. El kit incluye información sobre direcciones de correo postal y de email y sobre a quién llamar. Las llamadas resultan de gran ayuda en momentos de mucho estrés.
Acción Política: Protestas en apoyo al prisionero pidiendo su liberación en la misión israelí más cercana, a la vez que se ejerce presión en los medios de comunicación, políticos y otras figuras locales, con la finalidad de presionar al IDF y al gobierno israelí. Apoyo Financiero: A los reservistas llamados a filas se les sustituye su salario civil por el de la Aseguradora Nacional Israelí. No hace falta decir que a los encarcelados que se niegan a matar se les refuta dicho apoyo. Keren Yesh Gvul (la Fundación Yesh Gvul) ofrece apoyo económico a aquellos de los que se niegan a matar que lo soliciten, de unos 750 dólares estadounidenses por mes de encarcelamiento.
Los grupos pueden ayudar a la recolección de dichos fondos y mandar un cheque a nombre de: "Keren Yesh Gvul", enviar a la dirección: Apartado de Correos 6953, Jerusalem 91068, ISRAEL
Un grupo de oficiales y soldados cuya declaración de rechazo a servir en el ejército en enero de 2002 generó una gran polémica que se extendió por toda Israel dando nueva energía al movimiento pacifista. http://www.seruv.org/defaulteng. asp
La organización más antigua y más activa que apoya a los reservistas que se niegan a servir en los Territorios Ocupados (lo que se conoce como "rechazo selectivo"). Yesh Gvul, PO Box 6953, Jerusalem 91068, Israel Telephone: +972-2-6250271 info@yesh-gvul.org http://www.yesh-gvul.org
Actualmente 300 alumnos y alumnas han anunciado que "rechazan ser soldados para la ocupación". Shministim movement PO Box 70094, Haifa 31700 Israel shministim@hotmail.com http://www.shministim.org
Una organización feminista que trabaja en favor de la desmilitarización de la sociedad israelí. Ofrece información y diversas formas de apoyo para objetores y objetoras de todo tipo y para quienes no quieren participar en el ejército israelí. New Profile, P.O. Box 48005, Tel Aviv 61480, Israel +972-3-5160119 newprofile@speedy.co.il http://www.newprofile.org/ english
Apoya a los objetores de conciencia drusos. Druze Initiative Committee for Conscientious Objection PO Box 8, Shfar'am 20200, Israel
23 de febrero de 2003
Este fin de semana en Londres, el Comité Ejecutivo de la Internacional de Resistentes a la Guerra, una red internacional de 90 organizaciones pacifistas de 45 países y fundada hace 81 años, ha manifestado su profunda preocupación por la situación de los objetores de conciencia al servicio militar en Israel. Ante el aumento del castigo a los objetores israelíes, el Comité Ejecutivo de la IRG insta al Gobierno israelí a reconocer la objeción de conciencia como un derecho humano. Asimismo, hace un llamamiento al movimiento pacifista internacional para apoyar a estas personas y para levantar la voz contra la política de objeción de conciencia del Gobierno israelí.
Israel no reconoce el derecho a la objeción de conciencia, tal como recoge el artículo 18 del Acuerdo Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, firmado por Israel. Además, y en respuesta al aumento de los objetores de conciencia que rechazan alistarse, las autoridades israelíes han aumentado las sentecias para los desobedientes. Haciendo caso omiso de nuevo de la legalidad internacional, los objetores de conciencia son encarcelados una y otra vez. Así, recientemente el objetor de conciencia Jonatán Ben-Artzi ha sido encarcelado por octava vez y Dror Boimel cumple su séptima condena. En una nueva estrategia para desmovilizarlos, los objetores de conciencia están siendo juzgados en consejo de guerra, a pesar de haber permanecido más de 150 días en prisión. Un tribunal militar puede condenar a un objetor de conciencia a 3 años de cárcel. Jonatán Ben-Artzi y Dror Boimel serán los primeros.
Un informe de la IRG sobre la objeción de conciencia al servicio militar en Israel, presentado recientemente al Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, enumera más de 180 casos de objetores de conciencia encarcelados entre septiembre de 2001 y enero de 2003, entre todos ellos suman más de 6.500 días en la prisión. La Internacional de Resistentes a la Guerra insta al Gobierno israelí·a:
La Internacional de Resistentes a la Guerra pide a sus afiliados, a otras organizaciones del movimiento pacifista y a quien se preste a ello:
Israel es el único estado con conscripción femenina. Shani Werner, una activista de Shministim y de New Profile, revisa la resistencia de las mujeres al servicio militar.
Israel es el único estado en el mundo en el que existe la conscripción para las mujeres. Así mismo, es el único estado en el que las mujeres objetan al servicio militar. No conocemos con exactitud la fuerza de este movimiento porque muchas jóvenes objetan en solitario y, por lo tanto, no las conocemos. Además, el ejército hace lo posible para que estos datos no salgan a la luz.
A diferencia de los varones, que son encarcelados si se niegan a alistarse, la objeción femenina por motivos de conciencia es reconocida oficialmente por el Estado. Las mujeres tienen derecho a ser eximidas del servicio militar, siempre y cuando convenzan a una comisión militar, conocida popularmente como el "Comité de Conciencia", de que su objeción es "verdadera". El derecho a no cumplir el servicio militar por motivos de conciencia es uno de los secretos mejor guardados por el ejército israelí. La mayoría de las personas no son informadas de su derecho a rechazar la conscripción. El ejército israelí no proporciona fácilmente información sobre cómo ejecutar este derecho. Sólo una insignificante mención sobre ello aparece en la información preparatoria enviada a cada posible recluta -si es que aparece-. A las mujeres que preguntan sobre esto en los centros de reclutamiento se les dice que "no existe tal cosa".
El proceso que tienen que seguir las objetoras no es simple. Tienen que pasar por el Comité de la Conciencia que las trata de forma arbitraria e incoherente. En algunos casos, las entrevistas son cortas y triviales. En otros son deliberadamente humillantes y profundamente intimidatorias. Así, jóvenes de diecisiete años tienen que enfrentarse a un comité generalmente compuesto totalmente por hombres mucho más mayores que ellas y sin ningún tipo de asesoramiento legal o apoyo moral. Hasta hace poco el Comité de Conciencia ha desestimado los casos de las jóvenes tras su primera comparecencia, y sólo ha eximido a la mayoría después de haber recurrido esa decisión y tras una segunda comparecencia. Sin embargo, muchas mujeres no han sido informadas de la posibilidad de recurrir.
El New Profile Movement ayuda a las objetoras de conciencia ofreciéndolas información detallada sobre esta materia. Esta organización está formada por Moran Cohen, objetor de conciencia, y Yossi Wolfson, abogado, así como por una red de asesores que les proporciona la información que necesiten y apoyo personal.
Actualmente, cada vez más mujeres jóvenes reciben información sobre la objeción de conciencia y muchas de las que se presentan ante la comisión militar son declaradas exentas.
Aunque el ejército israelí declara exentas a las mujeres objetoras con relativa facilidad si lo comparamos con el trato que reciben los varones, dar este paso no es fácil. Cada mujer que objeta debe enfrentarse a la manera en que la criaron y a un ambiente en el que a menudo la gente se ofende por ello y no puede entenderlo.
Además, el hecho de que para las mujeres sea más fácil librarse que para los hombres es el resultado directo de su estatus de inferioridad en el ejército y en la sociedad israelí en general. Las mujeres son eximidas ya que no son importantes, como si no pudieran ser lo que ejército busca: un soldado de combate. Por consiguiente, su rechazo una apuesta personal valiente que no es sencilla de asumir en absoluto- es "insignificante", no aparece en los medios de comunicación y es invisible para la opinión pública.
Sin embargo, la voz de las objetoras de conciencia se está empezando a oír hoy más que nunca. En el pasado algunas mujeres se casaban a los dieciocho para evitar el servicio militar (en Israel las mujeres casadas están exentas) mientras que otras se declaraban religiosas (también exentas del servicio militar). Hace unos años la mayoría de las mujeres no conocían su derecho a ser declaradas exentas por motivos de conciencia y tampoco se las informaba sobre quiénes podían asesorarlas en el proceso. Más tarde, hubo mujeres que se negaron a cumplir el servicio militar, pero su rechazo no fue tenido en cuenta y no fue "contabilizado", incluso por los movimientos de objeción. En 2001 se publicó una carta escrita por el alumnado del último curso de secundaria, firmada tanto por objetores como objetoras.
A partir de la misma y por primera vez en Israel, las mujeres objetoras comenzaron a tenerse en cuenta.
Hoy se empieza a oír nuestra voz. El ejército y los medios de comunicación israelíes aún silencian y marginan este hecho, pero cada vez más jóvenes mujeres rechazan el servicio militar obligatorio por motivos de conciencia y reciben apoyo y asesoramiento. Los movimientos israelíes de oposición deben elevar las voces de las objetoras y utilizar esto como una herramienta para aumentar la objeción, y como una manera de luchar contra el machismo y el militarismo que dominan la sociedad israelí, una sociedad que subestima la objeción femenina, de la misma manera que subestima servicio militar de las mujeres.
La situación de los objetores de conciencia drusos no recibe mucha atención, ni de los medios de comunicación, ni del movimiento pacifista de Israel, ni del extranjero.
Los drusos forman una minoría en el seno de la población árabe de Israel. Cuando este país introdujo el servicio militar en 1949, éste iba a ser obligatorio para todos los varones árabes y palestinos. Sin embargo, nunca se aplicó a los ciudadanos palestinos de Israel, debido en parte a la resistencia de los palestinos cristianos y musulmanes. Todos los varones árabes quedan automáticamente exentos del servicio militar. La situación es diferente para los drusos. A base de manipulaciones, las autoridades israelíes coaccionaron a 16 dirigentes drusos a firmar un acuerdo sobre el servicio militar obligatorio para los drusos en 1956. Desde entonces, los varones drusos tienen la obligación de cumplir con el servicio. Las mujeres drusos, a diferencia de las judías israelíes, no tienen dicha obligación.
En 1972 se fundó el Comité Iniciativa Drusa por la Objeción de Conciencia. Tiene 4 objetivos principales:
La situación de los objetores druzes recibe poca atención pública. Hay docenas de objetores druzes en la cárcel en todo momento, y el Comité Iniciativa Drusa publica los nombres de aquellos que acceden a ello. Si bien la mayoría de los drusos que se niegan a realizar el servicio en el ejército israelí lo hacen por motivos de conciencia, también los hay que se niegan por motivos económicos o religiosos.
Las condenas acumuladas de los objetores drusos de todo tipo suman varios miles de años.
Jihad Sa'ad, secretario del Comité Iniciativa Drusa, dijo que alrededor del 40% de los varones drusos se niegan a realizar el servicio; él mismo hizo el servicio, pero se negó a cumplir sus deberes como reservista más tarde. Uno de sus hijos - Rabia Jihad Sa'ad - se encuentra actualmente en la cárcel, a la espera de un consejo de guerra.
Varios objetores drusos pasaron de 2½ a 3 años en la cárcel, algo impensable para los objetores judíos israelíes. Un factor es que muchos objetores drusos no juegan según las reglas: mientras que los objetores judíos israelíes se presentan en las bases de reclutamiento el día en que se les ha convocado , los druzes a menudo no se presentan, o se presentan mucho más tarde. Esto conduce a menudo a consejos de guerra por deserción y a condenas mucho más elevadas. Se combinan cuestiones de racismo y educación, y el resultado es encarcelamientos mucho más prolongados para los objetores druzes.
Salman Natour, un escritor druso, subraya que la lucha de los objetores drusos no se puede ver como algo aparte de la lucha por terminar con el servicio militar obligatorio en general. Él ve dos aspectos principales en este rechazo:
Político: los drusos pertenecen a la nación árabe y deberían formar parte de la lucha por cambiar la política israelí y por la igualdad de derechos en Israel.
Moral: el Estado israelí no puede reclutar drusos porque forman parte del pueblo palestino israelí y no pueden formar parte de un ejército que lucha contra ellos mismos. Pero la objeción de conciencia es también una declaración general contra la violencia y la guerra.
El Comité Iniciativa Drusa coopera con las organizaciones de objetores de Israel. Puesto que los drusos viven en Israel -y entre judíos- el apoyo de los grupos judíos es muy importante para ellos.
(Este artículo se basa en las conversaciones celebradas durante una reunión en Haifa, en enero de 2003)
Yesh Gvul's Peretz Kidron revisa el rechazo selectivo, una invención israelí para resistir a la ocupación dentro del ejército.
El "rechazo selectivo" constituye un cambio significativo respecto a las formas tradicionales de resistencia antimilitarista llevadas a cabo por los pacifistas o los objetores de conciencia que rechazan de plano el servicio militar o la participación en las acciones militares. El rechazo selectivo surgió en Israel a partir de las circunstancias particulares de soldados y reservistas que en principio no se oponían al servicio militar -o incluso a participar en combate cuando éste está justificado como último recurso para resistir una agresión, si se han agotado todos los demás medios- pero que sin embargo objetan, por motivos políticos y/o morales, a una misión o campaña concreta.
Si bien ya se habían dado casos de insumisos anteriormente, el "rechazo selectivo" entró en escena de manera significativa por primera vez durante la invasión de Líbano por parte de Israel en 1982. Cientos de reservistas que fueron llamados a participar en la campaña se negaron a luchar, sobre todo cuando el primer ministro Menahem Begin la definió como "una guerra de elección", es decir, que no era absolutamente esencial para la defensa de Israel. El estallido de la guerra llevó a la creación de Yesh Gvul (Hay una frontera / Hay un límite) que organizó un apoyo activo para los insumisos. Yesh Gvul tuvo constancia de al menos 168 insumisos que fueron encarcelados -algunos varias vecesdurante esa campaña. Pero el rápido crecimiento del movimiento de rechazo selectivo hizo más cautelosos a los mandos militares, y muchos insumisos no fueron castigados, sino que se les trasladó a otros destinos dentro de Israel.
El movimiento de rechazo selectivo se convirtió en un caballo de batalla de la coalición antibélica, ayudando a movilizar a la opinión pública a protestar contra la sangrienta y vana campaña. Además de impulsar la actividad antibélica, los insumisos también ejercieron una presión inesperadamente fuerte sobre los centros de decisión militares y políticos. Sabemos por boca del propio general Moshe Levy, a la sazón jefe del ejército, que el crecimiento del movimiento de rechazo, y "el miedo a que la cifra de insumisos pudiera crecer de cientos a miles y decenas de miles", fue uno de los principales motivos de la recomendación del alto mando militar de suspender la campaña en 1984.
Durante la primera intifada palestina de 1987 se produjo una nueva oleada de rechazos selectivos, en la que cientos de soldados se negaron a tomar parte en la campaña de represión del Pueblo Palestino (de nuevo, la gran mayoría eran reservistas y con muy pocos, jóvenes reclutas que cumplían su servicio obligatorio de 3 años). Una vez más, los insumisos ayudaron a atizar la oposición, que a la larga contribuyó a la decisión del Gobierno israelí de asistir a la conferencia de Madrid, accediendo por primera vez en su historia a sentarse en la misma mesa que una delegación palestina. La intifada actual ha vuelto a impulsar la aparición de nuevos insumisos selectivos. Más de 100 soldados, entre reservistas y jóvenes a la espera de ser reclutados, se han comprometido a negarse a tomar parte en la represión contra el Pueblo Palestino.
Unos 200 insumisos han sido encarcelados hasta la fecha. Han surgido nuevos grupos de insumisos, que por primera vez cuentan entre ellos a un número considerable de jóvenes reclutas. Yesh Gvul mantiene su campaña de repartir octavillas en los centros de transporte del ejército, las universidades y los institutos de bachillerato, en un esfuerzo por educar a los soldados y reservistas para que se nieguen a tomar parte en crímenes de guerra o violaciones de derechos humanos.
Yesh Gvul está convencido de que el rechazo selectivo es un medio muy valioso de oponerse al militarismo, por el paradójico motivo de que la resistencia procede desde dentro del propio ejército, de soldados y oficiales que proclaman su voluntad de cumplir con sus deberes de legítima defensa y que, por lo tanto, no pueden ser despreciados como simples "cobardes" o "haraganes".
La promoción de este tipo de resistencia precisa de un esfuerzo educativo persistente y duradero, para enseñar a los soldados a asumir la responsabilidad -legal, moral y política- de sus actos, aun cuando tales actos sean llevados a cabo en cumplimiento de órdenes. Nuestro objetivo es inducir a los soldados a plantearse las órdenes de sus superiores, y cuando encuentren que tales órdenes sean "flagrantemente ilegales", a negarse, incluso a riesgo de ser castigados.
Esta estrategia descansa sobre un concepto amplio de responsabilidad civil de un ejército que actúa en nuestro nombre. Respetamos las convicciones de aquellos que se niegan a realizar cualquier clase de servicio militar, pero no nos parece que esto constituya un cumplimiento adecuado de tal responsabilidad. Un individuo puede calmar su conciencia diciendo "mis manos están limpias de esta abominación", pero la abominación continuará a menos que actúe para detener las indignas acciones del ejército, ya sea en guerras fuera de sus fronteras o en la opresión de la población local. El rechazo selectivo constituye una acción de este tipo, en el sentido de que ejerce una presión valiosa y muy efectiva desde dentro del propio ejército.
En un giro innovador, el rechazo selectivo aplica los principios de la desobediencia civil noviolenta, propugnada por los pioneros Ghandi y Martín Luther King Jr, a la menos "civil" de todas las formaciones, el ejército. La distinción que se establece entre deberes militares legítimos y no legítimos, es un instrumento de valor para el movimiento antibélico, ayudando a educar a un público sometido a un lavado de cerebro "patriótico" por parte del estamento militar y político. Estamos convencidos de que el modelo israelí de rechazo selectivo, y la campaña educativa y política que le brinda apoyo, se puede y se debería aplicar en todos los ejércitos.
Huwaida Araf
El Movimiento de Solidaridad Internacional (MSI) fue fundado para apoyar y fortalecer la resistencia noviolenta palestina a la ocupación israelí de los Territorios Ocupados. El Pueblo Palestino, a quien se ha expulsado de su territorio desde 1948 -unas 750.000 personas han sido desplazadas de sus tierras para establecer el Estado israelí y alrededor de tres millones han estado viviendo bajo ocupación militar israelí en Gaza y Cisjordania desde 1967-, ha adoptado diferentes medios de lucha para intentar recuperar su patria a lo largo de los años. La atención de la comunidad internacional ha estado totalmente centrada en la lucha armada palestina. Sin embargo, la lucha noviolenta ha recibido muy poco o ningún reconocimiento, una lucha que ha tenido un gran impacto y cuyo momento cumbre ha sido la "Intifada", es decir, la sublevación palestina (1987-1993). Así, esta lucha ha utilizado medios muy diferentes como el boicot de mercancías y de servicios israelíes, el rechazo a la administración militar israelí, escolarización en los barrios (cuando el ejército israelí cerró escuelas y universidades palestinas), grandes manifestaciones, huelgas, desvío de impuestos y otros.
Desde el principio de la actual sublevación palestina en septiembre de 2000, las protestas que han tenido lugar en las calles de Ramala, Nablus, Gaza, Jerusalén y en otros lugares han sido reprimidas mediante la fuerza militar, llegando a la tristre cifra de 100 muertes en un mes. El ejército israelí adopta tácticas dirigidas a intimidar y castigar a un pueblo que se ha atrevido a levantar la voz para denunciar su represión. Durante las primeras semanas de Intifada, las protestas implicaron a hombres, mujeres y niños civiles de todos los ámbitos de la sociedad palestina. El Gobierno israelí tilizó helicópteros de combate, tanques, soldados armados con metralletas para enfrentarse con las personas que protagonizaban las protestas. El mensaje fue claro: no se protegería a los civiles. Se dispararía a hombres, mujeres y niños palestinos si se manifestaban en contra de la ocupación. Además, se multiplicaron los controles, se montaron barricadas, se destrozaron las calles y carreteras palestinas, y se hizo "ilegal" y peligroso circular por las mismas, para de esta forma incrementar la fragmentación palestina y reducir la capacidad de organización de la población. Además de todo esto, un creciente sentimiento de desilusión y cansancio dejaba entrever que el Pueblo Palestino necesitaba nuevos recursos para fortalecer su resistencia civil noviolenta. En cambio, el Gobierno israelí tenía a su disposición grandes recursos: más de dos mil millones de dólares de ayuda militar y otros mil millones en ayuda no militar del Gobierno de EE.UU., cientos de millones donados por fundaciones privadas y el incuestionable apoyo diplomático de la única superpotencia del mundo, que utiliza el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU ante cualquier resolución que pudiera obligar a Israel a someterse al derecho internacional. El Pueblo Palestino carece de tales recursos y sólo tiene la solidaridad poco organizada de millones de personas alrededor del mundo. Esta solidaridad podría utilizarse para permitir al Pueblo Palestino desafiar a sus opresores y, asimismo, para desafiar un sistema brutal que debe acabar: la ocupación israelí.
El Pueblo Palestino, como pueblo invadido, tiene derecho, según la ley internacional*, a ofrecer resistencia frente al invasor utilizando la lucha armada. El MSI reconoce ese derecho pero también cree que la resistencia noviolenta puede ser más poderosa y eficaz. Además, el MSI se ha comprometido a emplear los métodos y principios de la noviolencia y de la acción directa para luchar y desafiar a las fuerzas israelíes de ocupación y sus políticas. Nuestra estrategia se basa en cuatro necesidades principales:
Las verdaderas fuerzas del Pueblo Palestino son un sentido claro de la justicia, la organización comunitaria y la capacidad de permanecer firme frente a la opresión continuada. El MSI está comprometido a apoyar esta lucha de resistencia usando nuestras voces y la acción directa noviolenta para enfrentarnos a la ocupación israelí, y para luchar por una libertad tanto tiempo denegada.
La resolución 37/43 de la Asamblea General reconoce el derecho a que un pueblo ocupado resista al invasor con los medios disponibles, incluyendo la lucha armada.
www.panoramacenter.org
panorama@panoramacenter.org
Tel: +972-2-2959618
Fax: +972-2-2981824
walid@panoramacenter.org
Tel: +972-2-6281151
Fax: +972-2-6283351
panoramag@panoramacenter.org
Fax: +972-8-2839188
64 Star Street, Beit Sahour, P.O.Box 24, Palestine
Tel +972-2-2772018
Móviles: +972-52-299310 (George); +972-54-369975 (Ghassan)
Fax +972-2-2772018
www.rapprochement.org
email info@palsolidarity.org
contactar con oficina de ISM
Media: +972-2-277-4602
George@palsolidarity.org Tel +972-52-299-310
Huwaida - huwaida@palsolidarity.org Tel +972-67-473-308
www.palsolidarity.org
En EE.UU.: Box 6508 Chicago, IL 60680-6508
Tel. +1-773-277-0253
Fax. +1-773-277-0291
Email: cpt@igc.org
En Canada: Box 72063 1562 Danforth Ave
Toronto, ON M4J 1N4
Tel. +1-416-423-5525
Email: cptcan@web.ca
http://www.prairienet.org/cpt/hebron.php
El Fusil Roto es el informativo de la Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG). Se publica en inglés, castellano, alemán y francés. Este corresponde al número 58 de mayo del 2003. Este número de El Fusil Roto, ha sido producido por Andreas Speck, Silke Makowski y Milana Müller, con la ayuda de Tikiri, Alberto Estefanía, Matías Mulet, Silvana Ek, Roberta Bacic, Margaret Cox, y muchos más que nos han nutrido con la información utilizada para este ejemplar.
Este ejemplar de El Fusil Roto ha sido posible gracias al apoyo financiero de X min Y Solidariteitsfonts, Objeción Fiscal, American Friends Service Committee y The Joseph Rowntree Charitable Trust.
Si desea copias adicionales de este ejemplar de El Fusil Roto, contáctese con la oficina de la IRG, o bájelas en el idioma que le sea apropiado de nuestra página web.
Internacional de Resistentes a la Guerra / War Resisters' International
5 Caledonian Road
Londres N1 9DX, UK
concodoc@wri-irg.org
http://wri-irg.org/es/
El Fusil Roto se publica regularmente en inglés, castellano, alemán y francés. Además, esta edición está siendo publicada en hebreo y ruso, y esperamos que en árabe.
Puedes pedir copias en cualquiera de estos idiomas poniéndote en contacto con la oficina de la IRG en Londres. También puedes bajarlos de la página web en formato PDF y hacer las copias que desees.
La IRG depende del voluntariado para la traducción de El Fusil Roto y otros materiales. Si quieres ayudar, por favor, ponte en contacto con la oficina. ¡Necesitamos traductores y traductoras!
Gracias
Los grupos de objeción de conciencia israelíes necesitan nuestro apoyo. La IRG necesita tu apoyo para apoyar a las objetoras y objetores de conciencia.
5 Caledonian Rd, London N1 9DX, Gran Bretaña
tel +44-20-7278 4040
fax: +44-20-7278 0444
email concodoc@wri-irg.org
http://wri-irg.org/cgi/news.cgi
Hay mucho material disponible sobre objeción de conciencia al servicio militar en Israel. Ésta es sólo una breve selección de materiales, la mayoría disponible en Internet.
La IRG publica regularmente material sobre Israel. Lo más importante es:
Internacional de Resistentes a la Guerra: La objeción de conciencia al servicio militar en Israel: un derecho humano no reconocido. Informe para el Comité de Derechos Humanos sobre el artículo 18 del Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, 3 de febrero de 2003.
El fusil Roto n° 53: Presos por la paz 2001: Centrado en Israel y en los Territorios Ocupados, noviembre 2001. Disponible en la página web: http://wri-irg.org
(Red de Solidaridad con quienes se niegan a servir en los Territorios Ocupados)
Refuser Solidarity Network es una red que trabaja a través de Internet para conseguir apoyo internacional para los israelíes que se niegan a servir en los territorios ocupados y los objetores de conciencia. En su web tienen una sección de noticias y gran variedad de recursos. Su trabajo no sólo llega a Estados Unidos, sino a muchas otras partes del mundo. http://www.refusersolidarity.net/
Amnistia International adopta algunos de los objetores de conciencia israelíes como "presos de conciencia" y hace llamamientos internacionales en su apoyo. En su página web se pueden encontrar informes sobre las violaciones de los derechos humanos en Israel y en los Territorios Ocupados. http://www.amnesty.asso.fr/
Una red de judíos con sede en Londres que trabaja en contra de la ocupación. Su página web tiene información sobre la situación de la objeción de conciencia en Israel. http://www.jfjfp.org
En su página web se puede encontrar diversos materiales sobre el conflicto palestino-israelí, incluyendo algunos artículos sobre objeción de conciencia. Algunos materiales están en diversos idiomas. http://www.gush-shalom.org