Informe sobre el país: Nicaragua

Nicaragua

30 de abril de 1998

1. Conscripción

la conscripción no existe

La conscripción fue abolida en 1990. En ese año finalizó la guerra civil con los "contras", con la firma del Acuerdo de Paz. El nuevo gobierno abolió inmediatamente el servicio militar después de ganar las elecciones de 1990.

No hay legislación actual sobre la conscripción.

La Ley del Servicio Militar Patriótico fue legalmente derogada por una ley aprobada por la Asamblea Nacional en Diciembre de 1990 (Ley que deroga la Ley del Servicio Militar Patriótico). [8]

No se anticipa la reintroducción de la conscripción. La prioridad de las autoridades es reducir las fuerzas armadas más bien que reclutar más miembros - las fuerzas armadas han sido reducidas de 97.000 individuos en los años 80 a 17.000 en 1997.

A principios de la década del 90 había algunos rumores sobre planes del gobierno de reintroducir el servicio militar, lo que causó considerable debate público. En febrero de 1993 estos rumores fueron negados públicamente por la Presidente Violeta Chamorro y el cuerpo militar. [11]

reclutamiento

El alistamiento voluntario usualmente garantiza la cantidad de reclutas requeridos. Los reclutas de las fuerzas armadas pueden ser simpatizantes sandinistas. [1] [5]

2. Objeción de conciencia

No hay conocimiento de provisión legal alguna sobre objeción de conciencia.

3. Evasión y deserción

No hay información disponible.

5. Historia

Antes del año 1979, bajo la dictadura de Anastasio Somoza, la conscripción fue establecida en la Constitución pero no fue implementada en la práctica. Tradicionalmente la Guardia Nacional de Somoza fue una fuerza de élite, cuya membresía pasaba usualmente de padres a hijos. [2] [4]

En los últimos años de la década de los 70 el gobierno de Somoza comenzó a usar el reclutamiento forzoso y se ordenó a patrullas de enganche de jóvenes obtener reemplazo para desertores y bajas. Los jóvenes fueron reclutados particularmente. Según un reporte el 40% de los reclutas de la Guardia Nacional fueron reclutados cuando tenían menos de 15 años de edad. [17]

A fines de los 70 se sospechaba que todos los jóvenes eran simpatizantes de la oposición sandinista y la represión fue severa. En algunas áreas la Guardia Nacional buscó en todas las casas a los adolescentes varones, a los que sacaban de la casa y luego les disparaban; presumiblemente para prevenir que se unieran al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). [4]

La sospecha hacia los jóvenes siempre condujo ciertamente a la modificación de leyes tales como la Ley Tutelar de Menores, que inicialmente fijó la edad de 18 años de edad como edad tope de protección. Como jóvenes entre los 14 y 18 años de edad fueron quienes tomaron mayor parte en la oposición sandinista y fueron los más acusados y perseguidos, la edad límite fue reducida a 15 años. De esta manera los jóvenes mayores de 15 años podían ser perseguidos. [7]

En 1979 el FSLN derrocó la dictadura de Somoza.

Durante la guerra contra el régimen de Somoza, la guerrilla (FSLN) no tuvo problemas en el reclutamiento de voluntarios. En el gobierno el FSLN inicialmente dependió del alistamiento voluntario para constituir el ejército. Sin embargo, el programa del FSLN consideraba tanto la abolición eventual del ejército nacional, como planes para "servicio obligatorio" para llenar las fuerzas de las "milicias del pueblo" para proteger el país de las "fuerzas reaccionarias y del imperialismo yanqui". Esta previsión pasó inadvertida por algún tiempo, ya que el alistamiento voluntario llevado a cabo requería un número de reclutas determinado; además, inicialmente los contras no constituyeron una amenaza militar importante. [4]

La conscripción fue introducida en 1983 por el gobierno del FSLN ya que la amenaza de ataques de los Contras desde Honduras fue tornándose demasiado grave para ser resuelta por un ejército de voluntarios. En 1983 la Ley del Servicio Militar Patriótico fue aprobada, estableciendo que todos los hombres entre los 18 y 40 años de edad estaban sujetos al servicio militar por el término de 2 años. El incumplimiento de registrarse para el servicio militar o al llamado al servicio era castigada por encima de los 4 años de prisión. La ley establecía milicias de reserva, apuntando a alcanzar una ciudadanía capaz de defenderse por sí misma militarmente.

Inicialmente el gobierno anunció que de los 250.000 jóvenes entre los 18 y 15 años de edad que se debían registrar, solamente 15.000 ("los más leales y fieles a la Revolución") serían llamados. Pero en realidad las fuerzas armadas hicieron un esfuerzo mucho mayor por reclutar, dado el incremento de los ataques de los contras. El servicio militar fue muy antipopular y había considerable evasión y deserción. Miles de jóvenes huyeron de Nicaragua con el objetivo de evadir el llamado al servicio. [3] [4]

El derecho a la objeción de conciencia no fue legalmente reconocido. Había un acuerdo extraoficial con los OC de la Iglesia Protestante, por el cual éstos podían solicitar la consideración de su caso para la exención, por medio de CEPAD, una organisación ecuménico que había estado en contacto con el gobierno sobre la materia. Aparentemente había también un entendimiento informal por el cual los sacerdotes católicos y miembros de las "iglesias pacifistas" tradicionales, tales como la Iglesia Menonita, no eran llamados al servicio militar. De cualquier manera hubo algún conocimiento de casos de objetores de conciencia que fueron a prisión. [4] [9] [10]

Una redacción inicial de la Ley de Servicio Militar Patriótico de 1983 incluía previsiones legales sobre servicio sustituto, gracias a la influencia de las representantes de los Protestantes. Sin embargo, el gobierno redujo estas previsiones en la versión final de la ley. Se dijo que ello fue una reacción de disgusto por una declaración de la Conferencia de Obispos Católicos, que condenaba la introducción de la conscripción, dado que en su opinión, la revolución sandinista era asimismo ilegítima y totalitaria. [4]

Durante la guerra civil en la década del 80, como norma los contras practicaron el reclutamiento forzoso. El así llamado "secuestro contra" tuvo lugar no solamente en suelo nicaragüense, sino también en los campos de refugiados en Honduras. [4]

6. Estadísticas anuales

Las fuerzas armadas están compuestas por 17.000 efectivos, un 0,38 por ciento de la población. [12]

Fuentes

[1] SERPAJ - Nicaragua 1997.
Response to CONCODOC enquiry, November 1997.
[2] Prasad, D., T Smythe 1968.
Conscription: a world survey, compulsory military service and resistance to it. War Resisters’ International, London.
[3] Amnesty International 1988.
Conscientious objection to military service, AI, London.
[4] Linsey - Poland, john 1988.
‘Be Young. Conscription and Resistance in Central America’, in: Fellowwship, June 1988. IFOR, Alkmaar, Netherlands.
[5] Maldonado, Carlos 1997.
‘Entwiicklung von Wehrdienst und Kriegdienstverweigerung in Lateinamerika’, in KDV im Krieg, 5/1997. Connection e. V, Offenbach.
[6] US Library of Congress 1993.
[7] Gónzalez García, Noel (et al) 1996.
Report on Child Soldiers, Members of the National Guard between 1977 - 1979. Case study for the UN study on impact of armed conflict on children.
[8] DIRB, 20 February 1991.
[9] DIRB, 5 September 1989.
[10] DIRB, 26 July 1990.
[11] DIRB, 29 March 1994.
[12] Institute for Strategic Studies 1997.
Military Balance 1997/98. ISS, London.