Veolia abandona el proyecto de tren ligero para Jerusalén debido a la presión política

En lo que supone la primera victoria importante del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) en el campo de la responsabilidad corporativa y la coherencia ética, se ha anunciado que Veolia abandonará el proyecto de ferrocarril ligero de Jerusalén, un proyecto ilegal que tiene como objetivo conectar los asentamientos israelíes construidos en el territorio palestino ocupado con la ciudad de Jerusalén.

Esta gran victoria es el resultado de años de trabajo duro, meticuloso, persistente y con principios, llevado a cabo por grupos de solidaridad franceses, especialmente AFPS; por el creciente movimiento BDS francés, que contribuyó a que Veolia perdiera un sustancioso contrato en Burdeos; por los activistas holandeses que consiguieron el primer éxito al convencer a un banco holandés para que retirara sus inversiones de Veolia, y presionó para que otros bancos hicieran lo mismo; por los grupos de paz y justicia suecos, conectados principalmente con la Iglesia sueca, especialmente Diakonia, y los grupos suecos de solidaridad con Palestina, que le costaron a Veolia un contrato de 4500 millones de dólares; por los grupos y activistas británicos de solidaridad, especialmente los afiliados a la Campaña de Solidaridad con Palestina, que contribuyeron enormemente a excluir a Veolia de un lucrativo contrato en las Midlands occidentales; y por supuesto, por el comité nacional palestino del movimiento BDS, el BNC, asociado con todos los anteriores en la ya famosa campaña “Derail Veolia and Alstom” (Descarrila a Veolia y Alstom) para presionar a la compañía para que abandone este proyecto ilegal.

http://www.haaretz.com/hasen/spages/1091186.html