Especuladores de la guerra

Los especuladores de las guerras dependen principalmente de contratos de gobiernos. Imaginense que sería de Lockheed Martin sin su contrato del Pentagono! Al mismo tiempo estos gobiernos necesitan de una excusa para gastar estas tremendas sumas de dineros ej. “guerra contra el terrorismo”, “seguridad nacional”, “fuerzas de paz”,etc.

Como los especuladores de las guerras dependen de contratos de gobiernos, necesitan estar en posición de influenciarlos. A lo largo de los años se han posicionado para tener un inmenso poder político con los gobiernos, y disfrutann de accesos privilegiados con quiénes toman las decisiones, algo que el público solo puede soñar a tener. Para poder vender sus productos, los especuladores de las guerras necesitan acceso a información, y acceso a los diferentes cuerpos de decisiones. ¿Cómo lo hacen? Por medio del llamado factor puerta giratoria, y por medio de un fuerte loby.

El termino “puerta giratoria” se refiere al movimiento de empleados entre gobiernos y corporaciones. Ex generales militares o miembros de ministerios de defensa se mueven a altas posiciones en la industria militar. Al moverse como“contratistas de defensa” llegan con todas sus conecciones e información desde adentro, de cómo obtener esos preciados contratos. La puerta giratoria funciona también en la otra dirección, cuando ex-empresarios trabajando para especuladores de las guerras se mudan al departamento de defensa o otros cuerpos de decisiones de gobierno y defensa, donde están en la mejor posición para influenciar a cuales compañías se le entregan los contratos. Hay muchos casos de la puerta giratoria, siendo Dick Cheny el más famoso de ellos, cuando paso de ser Secretario de Defensa a gerente general de Halliburton a ser vicepresidente de EUA. Pero no es el único! Solo pare mencionar dos en el Reino Unido: Julian Scopes es el mayor negociador político para BAE Systems, y un ex servidor del Ministerio de Defensa. Es sabido que Scopes mantuvo su pase para todas las áreas del Ministerio de Defensa, donde contaba de fácil acceso a información confidencial. BAE no ha confirmado ni negado, si es que otros miembros o trabajadores de planta cuenta con un acceso similar. En otro caso Lord Inge, Comandante del Personal de Defensa entre los años 1994 -1997, se convirtió en Presidente No-ejecutivo de Aegis Defence Services.

Un fuerte loby sucede cuando las compañías cuentan con un rol oficial, dictaminando políticas y decisiones sobre contratos.Si examinamos a la Unión Europea para ver cómo esto funciona, vemos que por muchos años la industria militar trató de influenciar fuertemente a quiénes tomann las decisiones en Bruselas, para promover el concepto que una Europa militarmente fuerte necesita una fuerte industria de armamentos. Mientras se escribía el borrador para la Constitución, el grupo de trabajo en defensa de la Convención Europea invitó a un número de personas “expertas” para dar su recomendación sobre qué debiera de estar incluído en el texto del tratado. Tres de los trece expertos representaron los intereses de la industria armamentista: Corrado Antonini, Presidente del Grupo de Industria de Defensa Europea, Anthony Parry de BAE Systems y Jean-Louis Gergorin de EADS. El mensaje de una industria armamentista podrosapara una Europa militarmente poderosa estaba allí.

Una situación similar existe en EUA, con el Defense Policy Board, el cual fue creado en 1985, compuesto por 30 o más representantes de contratistas de la industria de tecnología militar. El Defense Policy Board se reúne cuatro veces al año para recomendar al Secretario de Defensa qué sistemas de armamentos comprar, qué países son “amenazas”, dónde necesitamos un “ataque preventivo”, qué países deberían de ocupar. Por ejemplo, en el 2006 el Defense Policy Board incluye a Jack Sheehan quién estuvo en las fuerzas especiales del ejército de Estados Unidos, fue General de la OTAN, Comandante Supremo de los aliados en el Atlántico, quién dejó el ejército para asumir como Vicepresidente de Bechtel. Bechtel es uno de los mayores grupos contratistas en el mundo, y tiene uno de los mayores contratos en Irak, para trabajar en su “reconstrucción”.

En muchos países los especuladores de las guerras puede legalmente donar grandes sumas de dinero a candidatos políticos, esperando su fidelidad con su voto para sistemas armamentistas. Por supuesto que la corrupción también toma lugar. En EUA existen muchos casos en que el Congreso vota por contratos que el Pentágono ni siquiera ha pedido, pero las corporaciones tiene algún “amigo/a especial” en el Congreso que empuja hacia adelante el contrato de defensa.

Manufactureros de armas son ya tan poderosos que pueden decirle a los gobiernos qué es lo que quieren y qué es lo que no quieren. BAE Systems (Anteriormente llamada British Aerospace) le ha dicho al gobierno del Reino Unido que si no le compran a ellos, se retirarán del Reino Unido y se irán a EUA. Según el Departamento de Defensa de EUA, BAE Systems (retiraron la palabra British para ser más transnacionales) fue el séptimo mayor proveedor de equipos al Pentágono en el 2005.

Las compañíaas explican que le dejan las decisiones morales a los gobiernos, y que están solo haciendo su “deber patriótico” respondiendo a lo que el gobierno necesita.

¿Qué podemos hacer?

Un importante paso para detener a los especuladores de las guerras, es detener sus poderosas influencias sobre el gasto gubernamental en armamento. ¿Cómo podemos hacer esto? El poder de los especuladores de las guerras parece tan inmenso, más poderosos incluso que a los poderosos gobiernos a quienes les venden.

Debemos buscar una estrategia común anti-corporaciones, el boicot, es difícil con los especuladores de las guerras, porque las mayores compañías no cuentan con productos civiles. Los que cuenta con ellos – aerolineas, proyectos de construcción- no son productos de consumo, y son comprados por corporaciones o municipalidades.

Ann Felthan de Campaña Contra el Comercio de Armas sugirió que “atacáramos esto desde la periferia” discutimos muchas de estas estrategias durante el Grupo de Tema y Actividad sobre Especuladores de las Guerras, durante la Conferencia de la Internacional de Resistentes a la Guerra “Globalizando la No-violencia”.

  • Monitorear las compañías y sus comités de políticas y directorios en que se discuten estos temas. La visibilidad es su vulnerabilidad, debemos exponerlos como especuladores de las guerras. Describir los efectos de sus armas, y las violaciones a derecho humanos en los países a los cuales se les vende.
  • Educar a los pagadores de impuestos, en tanto el hecho de que el gobierno está usando su dinero para financiar a estos especuladores.
  • Denunciar la corrupción que sucede en el mundo de la especulación de la guerra. Hay muchos casos, y necesitan ser conocidos por el público. Esto puede ser hecho de forma tanto creativa como dramática.
  • Poner presión en los gobiernos para regular estas compañías, demandando transparencia y la responsabilidad de las corporaciones.
  • Mirar al rol que bancos y Agencias de Créditos de Exportación juegan apoyando y subsidiando la industria de guerra con préstamos y créditos, y al hacerlo saben que el negocio es completamente seguro tanto para el gobierno como para la industria. ¿Cómo pagadores de impuestos y depositantes de bancos se sienten cuando su dinero es usado para la producción de armas?

Tanto organizaciones como individuos pueden comprar acciones en estas compañías. Los accionistas pueden poner presión a las corporaciones por medio de resoluciones de accionistas durante sus respectivas reuniones anuales. O promover que fondos de pensiones, universidades y municipalidades des-inviertan en compañías que profitan con la guerra.

Para desafiar efectivamente a los especuladores de las guerras necesitamos campañas que ataquen los diversos nexos en la cadena de cómo las corporaciones obtienen los contratos militares. Para hacer esto tenemos que coordinarnos entre los grupos que trabajamos en contra del comercio de armas, instituciones financieras y agencias de créditos de Exportación que apoyan la venta de armas, y el movimiento amplio antimilitarista no-violento.

Joanne Sheehan y Javier Garate