Llamamiento para una estrategia noviolenta del movimiento mundial por la paz y la justicia

Stellan Vinthagen

Vivimos un momento histórico de cambio social. Mientras la economía, los regímenes de estado y las guerras se mundializan, las fuerzas sociales de los movimientos populares también lo hacen. Al menos 15 millones se manifestaron en todo el mundo contra la guerra en Iraq en 2003. El encuentro del ?movimiento mundial de movimientos? del Foro Social Mundial continúa creciendo, el último en Brasil contó con 150.000 participantes. Este movimiento mundial de paz y justicia ha sacado conclusiones de las anteriores estrategias de cambio político a través de partidos nacionales y elecciones y de revoluciones por medio de rebeliones armadas, y está buscando una estrategia noviolenta para el cambio social.

Un doble problema

Los actuales enfrentamientos como Praga (contra el Banco Mundial), Gotemburgo (contra la UE) o Génova (contra el G8), mostraron un doble problema debido a la falta de una estrategia coherente: disturbios violentos y resistencia noviolenta ineficaz. Éstas y otras protestas también han fracasado en la organización de acciones noviolentas efectivas y nuevas estrategias coherentes de lucha contra los poderes mundiales. Este doble problema surge en parte por una carencia de práctica de la noviolencia dentro del movimiento. Muy poca gente con conocimientos teóricos y prácticos de noviolencia ha formado parte de la organización de los movimientos (con algunas excepciones en los EE.UU.)

Ya ha quedado claro que este movimiento mundial no es un simple y espontáneo arrebato de movilizaciones sino una movilización en marcha. El FSM está buscando explícitamente una política no-armada y no-electoral (ver la declaración del FSM en www.forumsocialmundial.org) -- una especie de ?resistencia social noviolenta?- sin definir lo que realmente significa. Puesto que de momento no se ha adoptado una estrategia noviolenta existe ahora una discusión sobre si apartarse de las confrontaciones mundiales - las confrontaciones se ven como improductivas y como golpes simbólicos a los estandartes del actual orden mundial (Bush, OMC, G8, etc.)- en favor de hacer visibles las alternativas y crear resistencia local. El énfasis en construir alternativas es estupendo -- de hecho es una parte principal del tipo de estrategia noviolenta que Ghandi sugería -- pero el problema es la falta de propuestas de resistencia.

En mi opinión, el movimiento mundial actual es un movimiento preparado para adoptar una estrategia de resistencia noviolenta como propuesta política y de cambio social. El lenguaje de la noviolencia ya se usa en numerosos talleres, declaraciones y organizaciones: grupos de afinidad, desobediencia, pacífico, diálogo, directrices, etc. Organizaciones como la Internacional de Resistentes a la Guerra tienen el potencial para contribuir a este desarrollo de una estrategia noviolenta. Sin embargo, no sólo el movimiento mundial carece de un concepto sobre la estrategia noviolenta, quienes trabajamos con la noviolencia carecemos de un concepto mundial de la noviolencia y necesitamos desarrollar un repertorio de resistencia noviolenta junto al movimiento mundial por la paz y la justicia. Éste es un desafío para los estudiosos y activistas noviolentos para desarrollar algo nuevo basado en las experiencias anteriores.

Trascendiendo la política tracidional

El movimiento de movimientos está trascendiendo tanto los niveles local y mundial de la política, como la misma idea de políticas restringidas a ciertas áreas (por ejemplo militarismo, economía, cultura o medio ambiente) o asuntos (armas nucleares, reclutamiento, cultivos modificados genéticamente, la agroindustria o miles de aspectos de los perversos efectos del sistema mundial imperante). Este es un movimiento desde la plena heterogeneidad que comprende la vida social y la diversidad de tácticas necesarias para proteger esa vida. Resulta difícil de comprender lo que esto significa para la resistencia noviolenta, pero es claramente algo diferente. Necesitamos un marco estratégico extenso que se pueda emplear en diferentes contextos y necesidades.

Tradicionalmente las propuestas críticas al poder (como el feminismo y el anarquismo) y la resistencia noviolenta han sido marginales para las ?políticas de oposición mayoritarias?, pero hoy no tiene que ser así. Parece existir una mayor necesidad de propuestas que no sólo se enfrenten críticamente a la opresión y la violencia de todo tipo, sino que también posean las herramientas de siglos de experiencias para provocar el cambio. Creo firmemente que los movimientos mundiales necesitan poder elegir una alternativa completa a las tradiciones políticas habituales. Si las próximas luchas de las confrontaciones mundiales no se construyen sobre las (limitadas pero bien fundadas) experiencias históricas de los movimientos noviolentos, este movimiento de movimientos en creación puede resultar menos efectivo e incluso puede perder su potencial de movilización y su capacidad de provocar cambios duraderos.

Lo que pretendemos hacer: La Internacional de Resistentes a la Guerra está invitando a los formadores en resistencia noviolenta, estudiosos, activistas y organizadores a participar en la conrefencia ?Globalizando la Noviolencia? con el fin de explorar juntos cómo podemos adoptar la resistencia estratégica noviolenta en las redes mundiales. No creemos tener ya las respuestas sobre cómo afrontar esta gigantesca tarea, pero sabemos que tenemos que intentarlo, la historia nos está reclamando.

El aspecto más importante es reconocer que el conocimiento noviolento actual, formas de entrenamiento, estrategia, modos de organización y acción (nuestro repertorio de noviolencia) necesita ser desarrollado de acuerdo con las condiciones mundiales. Todavía no está claro qué desarrolo específico se necesita, pero somos conscientes de que nos encontramos en una nueva situación. Los movimientos mundiales nos harán comprender la nueva situación y, con suerte, aprenderemos y contribuiremos con nuestro conocimiento de la estrategia noviolenta, haciendo que el movimiento de movimientos no sólo desafíe al orden mundial actual sino que lo cambie de hecho. ¡Otro -- y noviolento- mundo es posible!

Stellan Vinthagen pertenece al Comité de la Conferencia Trienal de la IRG y al Departamento de Investigación de Paz y Desarrollo de la Universidad de Göeborg, Suecia. stellan.vinthagen@padrigu.gu.se

Este artículo es una versión muy reducida de un artículo publicado por la Internacional de Resistentes a la Guerra en una serie de artículos previos a la Conferencia Trienal Internacional de julio de 2006 en Alemania. En la versión original del artículo ( http://wri-irg.org/tri2006/en/news/msg00001.html) puede leerse el análisis de qué consecuencias tiene la globalización- mundialización para las políticas contemporáneas y un detallado plan de acción para desarrollar una estrategia noviolenta dentro del movimiento mundial por la paz y la justicia.

Traducido por Pedro J Ballesteros