Nueva esperanza para el pueblo palestino: Movimiento de Solidaridad Internacional

Huwaida Araf

El Movimiento de Solidaridad Internacional (MSI) fue fundado para apoyar y fortalecer la resistencia noviolenta palestina a la ocupación israelí de los Territorios Ocupados. El Pueblo Palestino, a quien se ha expulsado de su territorio desde 1948 -unas 750.000 personas han sido desplazadas de sus tierras para establecer el Estado israelí y alrededor de tres millones han estado viviendo bajo ocupación militar israelí en Gaza y Cisjordania desde 1967-, ha adoptado diferentes medios de lucha para intentar recuperar su patria a lo largo de los años. La atención de la comunidad internacional ha estado totalmente centrada en la lucha armada palestina. Sin embargo, la lucha noviolenta ha recibido muy poco o ningún reconocimiento, una lucha que ha tenido un gran impacto y cuyo momento cumbre ha sido la "Intifada", es decir, la sublevación palestina (1987-1993). Así, esta lucha ha utilizado medios muy diferentes como el boicot de mercancías y de servicios israelíes, el rechazo a la administración militar israelí, escolarización en los barrios (cuando el ejército israelí cerró escuelas y universidades palestinas), grandes manifestaciones, huelgas, desvío de impuestos y otros.

Desde el principio de la actual sublevación palestina en septiembre de 2000, las protestas que han tenido lugar en las calles de Ramala, Nablus, Gaza, Jerusalén y en otros lugares han sido reprimidas mediante la fuerza militar, llegando a la tristre cifra de 100 muertes en un mes. El ejército israelí adopta tácticas dirigidas a intimidar y castigar a un pueblo que se ha atrevido a levantar la voz para denunciar su represión. Durante las primeras semanas de Intifada, las protestas implicaron a hombres, mujeres y niños civiles de todos los ámbitos de la sociedad palestina. El Gobierno israelí tilizó helicópteros de combate, tanques, soldados armados con metralletas para enfrentarse con las personas que protagonizaban las protestas. El mensaje fue claro: no se protegería a los civiles. Se dispararía a hombres, mujeres y niños palestinos si se manifestaban en contra de la ocupación. Además, se multiplicaron los controles, se montaron barricadas, se destrozaron las calles y carreteras palestinas, y se hizo "ilegal" y peligroso circular por las mismas, para de esta forma incrementar la fragmentación palestina y reducir la capacidad de organización de la población. Además de todo esto, un creciente sentimiento de desilusión y cansancio dejaba entrever que el Pueblo Palestino necesitaba nuevos recursos para fortalecer su resistencia civil noviolenta. En cambio, el Gobierno israelí tenía a su disposición grandes recursos: más de dos mil millones de dólares de ayuda militar y otros mil millones en ayuda no militar del Gobierno de EE.UU., cientos de millones donados por fundaciones privadas y el incuestionable apoyo diplomático de la única superpotencia del mundo, que utiliza el veto en el Consejo de Seguridad de la ONU ante cualquier resolución que pudiera obligar a Israel a someterse al derecho internacional. El Pueblo Palestino carece de tales recursos y sólo tiene la solidaridad poco organizada de millones de personas alrededor del mundo. Esta solidaridad podría utilizarse para permitir al Pueblo Palestino desafiar a sus opresores y, asimismo, para desafiar un sistema brutal que debe acabar: la ocupación israelí.

El Pueblo Palestino, como pueblo invadido, tiene derecho, según la ley internacional*, a ofrecer resistencia frente al invasor utilizando la lucha armada. El MSI reconoce ese derecho pero también cree que la resistencia noviolenta puede ser más poderosa y eficaz. Además, el MSI se ha comprometido a emplear los métodos y principios de la noviolencia y de la acción directa para luchar y desafiar a las fuerzas israelíes de ocupación y sus políticas. Nuestra estrategia se basa en cuatro necesidades principales:

  1. Protección: Las protestas y acciones de la población palestina suelen ser reprimidas con una violencia letal. El Pueblo Palestino ha sufrido tal proceso de deshumanización que incluso se le culpa de sus propias inmolaciones. El disparar a niños palestinos se ha justificado porque ellos "lanzan piedras a los soldados", como si esto de algún modo pudiera justificar que reciban un balazo en la cabeza. Y numerosas mujeres palestinas han muerto en los controles al intentar pasar para conseguir asistencia médica, o han sido disparadas cuando caminaban por la calle o han sido aplastadas cuando los soldados han demolido sus casas con ellas dentro. Nadie sostiene que Israel es responsable de las muertes palestinas. La comunidad internacional no ha cumplido sus obligaciones para con el Pueblo Palestino, en lo referente a su estatus de "personas protegidas" según la Cuarta Convención de Ginebra. Sin embargo, la presencia internacional de civiles ha proporcionado un cierto grado de protección para los desafíos diarios palestinos ante la brutalidad de la ocupación. Cuando hay presencia civil internacional, se usa menos la violencia y hay menos muertes.
  2. Una visión precisa de la lucha/Dando la voz al Pueblo Palestino: Las fuerzas que defienden y/o trabajan para mantener la ocupación israelí, para prolongarla e incluso para ampliar las políticas israelíes de colonización, tienen acceso a los medios de comunicación y los recursos para manipular los hechos y así legitimar la denegación de los derechos fundamentales a la población palestina. Es importante señalar que la lucha palestina no es en contra de Israel o de la comunidad judía, sino una lucha contra la ocupación, la opresión y la falta de libertad. El hecho de que haya presencia civil internacional en las calles junto a la población demuestra que la lucha palestina persigue valores universales como la equidad, los derechos humanos, la dignidad y la libertad.
  3. Relatos de primera mano: Invitando a gente de todo el mundo a venir a los Territorios Ocupados, estamos aumentando los testigos directos y la documentación sobre lo que está ocurriendo. Rachel Corrie, una voluntaria del MSI que murió aplastada por una excavadora israelí el 16 de marzo de 2003, escribió: "Por mucho que hubiera leído, por muchas conferencias a las que hubiera asistido, por muchos documentales que hubiera visto o por mucho que me hubieran contado... nada habría servido para prepararme para esta realidad". Pero desde el MSI queremos asegurarnos de que estos relatos que van de boca en boca lleguen a la gente y de que, si los principales medios de comunicación no informan con exactitud sobre esta lucha contra la opresión, nuestros activistas lo harán. Y gracias a este esfuerzo, llegará un día en el que el mundo mirará hacia atrás y dirá "si lo hubiéramos sabido...". El MSI trabaja para que ese día llegue cuanto antes.
  4. Esperanza: el Pueblo Palestino se siente abandonado por la comunidad internacional. Durante años se ha estado pidiendo el respeto para las resoluciones de la ONU y resulta que se ha hecho caso omiso del derecho internacional. Esto, junto con el control total que Israel ejerce sobre los viajes que se realizan desde y hacia los territorios palestinos, ha generado un sentimiento abrumador de aislamiento y desesperación que ha acabado con la esperanza de un futuro mejor. La llegada de presencia civil internacional para apoyar al Pueblo Palestino ha roto este aislamiento y ha traído una luz de esperanza. La estrategia kamikaze tenía como objetivo a civiles israelíes y ha sido justamente condenada por la comunidad internacional. Pero no se puede olvidar que también es el resultado directo de la brutalidad de la ocupación y la desesperación que ello genera. Si los organismos internacionalmente reconocidos y los gobiernos firmantes de la Cuarta Convención de Ginebra continúan rehuyendo apoyar el legítimo derecho del Pueblo Palestino a la libertad, y sólo dicen hacer algo sobre los derechos humanos palestinos, la comunidad internacional está enviando un mensaje directo de desesperanza a un pueblo que ha sufrido demasiado tiempo la ocupación.

Las verdaderas fuerzas del Pueblo Palestino son un sentido claro de la justicia, la organización comunitaria y la capacidad de permanecer firme frente a la opresión continuada. El MSI está comprometido a apoyar esta lucha de resistencia usando nuestras voces y la acción directa noviolenta para enfrentarnos a la ocupación israelí, y para luchar por una libertad tanto tiempo denegada.

La resolución 37/43 de la Asamblea General reconoce el derecho a que un pueblo ocupado resista al invasor con los medios disponibles, incluyendo la lucha armada.