Adolfo Pérez, premio Nobel de la Paz, denuncia entrenamiento militar de niños en Argentina

Se pedirá protección a la UNICEF, dice el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel dado que niños pobres reciben ayuda a cambio de instrucción militar, denuncian en Argentina. Padres de los menores dicen que les enseñan a espiar costumbres de familiares y vecinos.

La Jornada, por Stella Calloni, corresponsal 8 de agosto 2001

Buenos Aires, 7 de agosto. El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel dijo hoy que el Servicio de Paz y Justicia local realizará una presentación ante la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) con el objetivo de pedir protección para los niños de familias pobres que reciben instrucción policial y militarizada, tanto de parte de policías en la provincia de Jujuy, como de la Gendarmería en otros lugares de Argentina. El hecho saltó a luz por una denuncia del mismo Pérez Esquivel hace casi dos semanas, luego de que viajó a Jujuy, para asistir a la conmemoración de los 25 años de la llamada trágica "noche del apagón" en la ciudad de Ledesma, donde cientos de personas fueron secuestradas por las autoridades de la dictadura en el lugar y varias de ellas fueron desaparecidas.

"El terror sigue hasta hoy en día, porque toda la gente depende de las empresas locales y gobiernos feudales y hay un mundo secreto que se mueve en todas estas zonas, como en Salta, donde nadie parece tener control de lo que hacen las fuerzas de seguridad locales y las extranjeras de distintas oficinas que transcurren por el lugar", dijo Pérez Esquivel a La Jornada. El impacto de la noticia y las fotografías publicadas en un reportaje sobre el tema en el diario Página/12 sobre los niños de Jujuy esta semana, llevó la preocupación hasta la Secretaría de Derechos Humanos del gobierno, donde al parecer se ignoraba que existen no sólo 17 Agrupaciones Policiales Infantiles (API) en esa provincia, sino que hay más de 60 que están bajo instrucción de la Gendarmería, donde ya han cursado, desde 1976, más de 170 mil niños.

En este momento son 5 mil 276 los niños que están en la Gendarmería Infantil (GI) en diversas provincias del país. Este día hubo una manifestación de protesta ante El Consejo Nacional de la Niñez, la Adolescencia y la Familia. Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo, consideró que se trataba de una "acción perversa y siniestra", mientras el Ministro de Desarrollo Social, Juan Pablo Cafiero, quien ha sido muy crítico de su gobierno, dijo que "dar ropa y comida a cambio de adoctrinamiento es una extorsión terrible", y no dudó en afirmar que esta militarización de los niños está montada sobre la necesidad de las familias indigentes desesperadas, "y detrás de ésto se esconde el verdadero objetivo: el control social".

En documentos oficiales filtrados a La Jornada, se observa que la llamada Gendarmería Infantil (GI) es de vieja data. "Las primeras agrupaciones surgen de un proyecto generado en Formosa en 1976, y tuvieron asiento en los Escuadrones de Construcciones Civiles; Escuadron 134 en Las Palmas septiembre de 1977) y el Escuadrón Oran (Salta) en noviembre de 1977". Se confirma que en este año existen los GI en la mayoría de las provincias pobres y estratégicas tanto del noroeste, el sur y el noreste del país y suman 65.

"La edades de los GI abarcan desde los 8 hasta los 14 años, respondiendo a un plan de permanencia establecido, para lo cual existen distintas categorías: aspirante (8 años), patrullero (entre 9 y 11 años), baqueano (entre los 12 y los 14 años)". A los 15 años abandonan las filas del GI, y los que sobresalen quedan como guias hasta los 17 años, o bien como instructores desde los 18, según un informe de Gendarmería. "Es de destacar que desde la creación de la GI han sido formados más de 170 mil niños, algunos de los cuales actualmente forman parte de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA)".

También hay quienes se han enlistado en batallones de reserva.

Aunque se dice que las GI o las Agrupaciones Policiales Infantiles(niños de 5 a 16 años) no reciben apoyo económico ni oficial ni privado, como "no tienen presupuesto" las "Jefaturas de unidades" conforman cooperadoras y comisiones de padres, pero además existen "padrinazgos" de una cantidad de empresas importantes.

Entre los objetivos de la enseñanza militar a menores, se señala la educación "para respetar a la patria, a la familia" y salvar a estos niños de "la droga o la delincuencia " y en los reglamentos como el Unificador de las Agrupaciones de la Policía Infantil que tiene varios capítulos en el correspondiente a la "conducta del niño", hay establecidos una serie de "castigos" como "imposición de tareas comunitarias, trabajos especiales en la misma agrupación, inhabilitación para participar en desfiles y actos", según el comportamiento. También visten uniformes y se les otorga rango. Padres de los niños enlistados en Jujuy han admitido también que a sus hijos se les enseña a "informar", y que entre estos informes figuran las costumbres de sus familias o vecinos.

Pérez Esquivel aseguró que esto es una forma de entrenar a menores para el espionaje. "Eso es control social y, lamentablemente, los padres no pueden decir nada porque están condicionados por el miedo o por su propia situacón de extrema pobreza. Esto esta esta pasando además cuando el gobierno persigue y acusa de extorsión a las familias que protestan por hambre y son millones los desocupados en el país", señaló.

El Premio Nobel argentino anunció que él y varios organismos humanitarios comenzarán una investigación sobre este tema.