Editorial

Que increíble año ha llegado a su fin. Primero que nada: Bien hecho a todo/as quienes estuvieron involucrado/as de una manera u otra en manifestaciones noviolentas este año.

Personas relacionadas a la IRG han contribuido con su aporte en estas protestas sociales. Tal como la IRG ha reportado de manera extensa, Maikel Nabil - objetor de conciencia y pacifista egipcio - fue parte del movimiento que derrocó a Hosni Mubarak, y uno de los primeros en decir que no era suficiente con deshacerse de Mubarak sino que también era necesario acabar con la junta militar. Por esto fue arrestado, inicialmente sentenciado a 3 años de cárcel, sentencia posteriormente anulada para posteriormente ser condenado a 2 años de prisión. La IRG no sólo ha trabajado apoyando a Maikel y se ha conectado con otra/os miembros del movimiento egipcio, también ha denunciado la exportación de armas de los países del norte a Egipto como a otros regímenes represivos de la región.

La emergencia del movimiento 15M en el Estado español, dió inicio a la ola de movimientos de Ocupación demandando un completo cambio del sistema, trayendo esperanza a muchas personas. Hubo una energía especial que unió a la gente. Particularmente interesante fue que para mucho/as esta fue su primera implicación en protestas sociales. Grupos relacionados a la IRG han participado activamente en el movimiento de lo/as indignado/as y el movimiento de Ocupación, proveyendo varias formas de entrenamiento, incluyendo la toma de decisiones por consenso y también estableciendo la relación existente entre militarismo y el destructivo sistema económico actual.

Quienes esperaban que estas protestas cambiaran todo de repente, se equivocaron. Los cambios sociales toman tiempo, y no hay que sentirse decepcionado/as si se percibe que este movimiento está perdiendo su momento. Los grupos de poder ya no pueden ignorar estos retos a sus intereses y agendas, y usarán todos los medios posibles para debilitar al movimiento, incluso afirmando que ahora están escuchando a la gente y que su trabajo es decidir cómo solucionar estos problemas. No, ahora es tiempo de continuar la lucha más que nunca, tratando de llegar a nuevos sectores de la sociedad al cual el movimiento todavía no ha llegado, para encontrar nuevas formas de presión y lograr que ocurra el cambio. Es por esto que estamos muy ansioso/as esperando un 2012 vivo y activo en las protestas.

Javier Gárate