Ecuador y el Poder Militar

Muchas personas vieron o escucharon los sucesos del 30 de septiembre en Ecuador, un día donde simplemente el mundo se puso al revés. Policías quemando llantas y lanzando piedras tomando el hospital donde supuestamente el presidente estaba “Secuestrado”.

¿Qué pasó en este día?

En la mañana del 30 de septiembre, policías y algunos militares se declararon en huelga debido a que - según ellos- se les quitaban algunos beneficios sociales y las condecoraciones que recibían cuando tenían ciertos años de servicio, producto de una ley aprobada por la Asamblea Nacional que eliminaba estas prestaciones.

En ese momento -de la mañana- el Presidente de la República decidió ir al cuartel general de la policía para intentar calmar los ánimos y terminar la protesta policial y militar. Pero su discurso al interior del cuartel, fue más bien provocativo, sonó como a un regaño más que a una negociación. Incluso rayo en un acto de dramatismo cuando el presidente se saca la corbata y se rasga la camisa diciendo: “Si quieren matar al presidente mátenme que aquí estoy”.

Este discurso y dramatismo, al contrario de calmar los ánimos provocó más descontento en las filas policiales y en ese momento, se lanzaron bombas lacrimógenas, lo cual obligó al presidente a refugiarse en el hospital de la policía que queda al lado.

Desde ese momento, el discurso del gobierno cambio totalmente. Ya no fue de querer llegar a acuerdos sino más bien de confrontación con las fuerzas policiales. Primero, se declaró una cadena nacional en todos los medios de manera ininterrumpida, donde el gobierno lanzó una y otra vez el mensaje que el presidente se encontraba secuestrado en el hospital de la policía y llamaron abiertamente a los ciudadanos a que defendieran la “Revolución Ciudadana” yendo al hospital de la policía, lo cual generó un enfrentamiento de ciudadanos sin armas versus policías armados que atacaban a la población.

Después se armó -en la noche- un operativo impresionante para “rescatar” al presidente del hospital de la Policía, donde no importó que en el interior hubieran niñ@s recién nacid@s y ancian@s vulnerables. Simplemente se procedió a disparar por parte de los bandos -que participaban en el conflicto- Policías versus Militares y se sacó al presidente a costa de aproximadamente 5 muertos, producto de la violencia generada el 30 de septiembre.

Ahora bien ¿Qué esta detrás de estos hechos?, a mi juicio lo que pasó fue una muestra más de la constante militarización y el control que las Fuerzas Armadas tienen en nuestro países, puesto que al final quienes decidieron apoyar al presidente y de alguna forma dirimir el conflicto fueron los militares. Lo cual, luego de pocos días, fue reflejado en un cuantioso aumento de sueldo a todo el personal militar que los ha convertido -en el país-, en uno de los grupos que mejores salarios y beneficios tienen del Estado. Con el aumento que se les dio, luego del 30 de septiembre, los militares que menos ganan en el reciben 780 USD, en contraste el sueldo de un maestro promedio que es de aproximadamente 450 USD.

También se evidenció todo el aparataje militarista que tiene el gobierno, al menos en Ecuador. Ese día se dio una amplia exhibición de todos los recursos represivos que tiene la policía, por ejemplo -al parecer- se lanzaron sólo ese día mas bombas lacrimógenas que en todo el año en el país. De igual forma, las armas de las fuerzas de “seguridad”, fueron utilizadas para atacar a la población, visibilizando así lo peligroso de tener un grupo armado pagado con nuestros impuestos.

Después de esto, en el país queda una sensación de sentimientos encontrados donde la gente ha perdido la confianza en la policía pero paradójicamente se ha fortalecido la confianza en los militares que se han convertido según las encuestas en la institución con mayor credibilidad.

Igualmente, el gobierno aprovechó todo esto para empezar una especie de “cacería de brujas”, contra policías pero también contra personas de la sociedad en general. Se esta acusando a muchas personas de ser actores intelectuales del 30 de septiembre, e incluso el presidente ha anunciado una investigación a ONGs y grupos de activistas que son sospechosos de haber participado en este día.

Es decir, se aprovecharon estos eventos de violencia para poder consolidar un Estado más represivo y con más poder sobre la población, incluso ahora se están aprobando leyes que permiten realizar escuchas telefónicas y acceder a la información bancaria de las personas sin autorización previa. Lo cual nos deja como reflexión que detrás de un día fatídico toda una sociedad puede empezar a ser más controlada y militarizada, esto también pasó tras el 11 de septiembre en EEUU.

Actualmente al parecer, los gobiernos buscan sacar provecho de días fatídicos para poder consolidar un poder más vertical y controlador de la sociedad por lo que es necesario que los movimientos que trabajamos por la paz y el antimilitarismo, tomemos en cuenta esto para poder generar estrategias en nuestras luchas y detener el avance del militarismo en nuestros países y regiones.

Hoy más que nunca es necesario volver a plantearnos nuevas estrategias frente a las nuevas formas de militarismo que se están imponiendo poco a poco en nuestros países.

Xavier León
(Grupo de Objeción de Conciencia del Ecuador - GOCE)

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