Bombspotting: hacia una campaña europea

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Roel Stynen

BombspottingBombspotting

El 8 de julio de 1996, la Corte Internacional de Justicia declaró que “la amenaza o uso de armas nucleares sería contraria a las reglas de la ley internacional”. Esto ofreció a los movimientos de paz un argumento adicional y una base legal para acciones de desobediencia civil y acciones directas contra las armas nucleares. En Bélgica, pequeñas acciones de desobediencia en las oficinas centrales de la OTAN y en la base áerea de Kleine Brogel empezaron una campaña, con el nombre Bombspotting, que planteó la cuestión del armamento nuclear y el deber legal de desarmarse.

Bombspotting fue la primera ocación en que muchos participantes participaron en una acción directa. Desde el principio los organizadores hicieron un gran esfuerzo por permitir que la gente tomara un papel activo en la acción directa sin necesidad de estar mucho tiempo metido en la preparación. Mientras animamos a la gente a contactar con el grupo regional, y organizamos y promovemos activamente el entrenamiento noviolento en acción directa noviolenta, mantenemos la participación abierta al “ciudadano medio”, no sólo a los “activistas profesionales”. Esto significa que en las acciones de Bombspotting, una gran estructura que mueve a cientos de voluntarios, permite que la gente participe fácilmente sin un compromiso demasiado grande.

Un método importante con el que bajamos el listón para que la gente pudiera participar fue formando grupos locales. Estos grupos, que consisten en gente de muy diferentes estilos de vida, llevaron el tema del armamento nuclear y la llamada a la acción directa a favor del desarme nuclear desde las de las reuniones de la campañas a las calles. Los esfuerzos de movilización locales fueron mucho más efectivos que la campaña de la oficina de promoción nacional. A través del trabajo con los grupos locales, aseguramos que la gente que potencialmente estaba interesada casi en todas partes pudiera tener contacto cara a cara con la gente que trabajaba en la campaña a nivel de base.

Durante varios años, invitamos a activistas internacionales a participar, pero después tuvimos que afrontar nuevos desafíos. ¿Cómo podíamos ayudar a hacer presión sobre los gobiernos de los estados miembros de la OTAN? Esto es todavía tema de discusión. Estamos lejos de una campaña verdaderamente internacional, pero hemos hecho esfuerzos y hemos tenido debates de los que otros podrían aprender. Cuando invitas a gente internacional a que se unan, es fácil que se te pasen cosas básicas –como la comida, el alojamiento, los lugares de reuniones, el transporte– que puede aumentar el estrés. Tenemos que asegurarnos que los participantes internacionales tienen toda la información que necesitan para tomar decisiones. Tenemos que tener en cuenta los problemas de idioma, como por ejempl asegurarnos de que la gente que atiende un número de teléfono central, o de asistencia legal hable varios idiomas. La gente de fuera necesita tiempo para acostumbrarse y para prepararse para la acción, tanto en casa como poco antes de que se lleve a cabo. Para prepararnos tenemos que recorrer las diferentes fases de su estancia y papel en la acción desde su perspectiva. ¿Qué información necesita la persona? ¿Qué le podría ayudar a sentirse seguro, segura y cómodo? También tenemos en cuenta la posibilidad de encontrarnos con los invitados internacionales antes, para preparar todo juntos.

Un ejemplo excelente de un instrumento diseñado para este propósito es el “Faslane 365 Resource Pack” (http://www.faslane365.org). Este folleto proporciona información básica sobre el propósito y el contexto político del bloqueo de un año de duración en Faslane, y consejos prácticos sobre movilización, tácticas, formación, y más, permitiendo que los grupos se preparen de manera autónoma para su participación.

Según nuestra experiencia, la formación de acción directa noviolenta con participantes internacionales ha sido muy positiva. Los entrenamientos son una oportunidad para recorrer los escenarios de acción de forma extensiva, y prepararse para lidiar con los problemas y las dificultades que puedan surgir.

Uno puede tener la sensación de que el participar en acciones en el exterior no potencia mucho su propia campaña. Más aún, requiere mucho tiempo y puede costar mucho dinero.
Por otro lado, yendo a otros país se puede mejorar la visibilidad de la campaña a nivel internacional. Muchas veces es una manera efectiva de conocer a gente con la que puedes trabajar en el futuro.

Un ejemplo de esto es que la participación internacional de activistas de Greenpeace franceses en acciones en Bégica les inspiró a hacer algo contra el desarrollo de misiles nucleares franceses. En septiembre, durante la gran manifestación contra el misil M51, unos treinta bombspotters tomaron parte en la primera inspección ciudadana al estilo Bombspotting en el Centre d´Essaies des Landes, cerca de Burdeos. Les dimos nuestro consejo y asistencia para la preparación de la acción, y los entrenadores de acción directa noviolenta de Bombspotting volvieron unos meses después de la acción a dar un curso de entrenadores.

Sin embargo, la acción en el exterior no puede nunca sustituir la acción en tu propio país. Por lo tanto, es muy importante pensar en qué esperai de la implicación de internacionales en vuestra campaña y de vuestrapropia participación en el exterior.

Existen maneras de aumentar el significado de la presencia internacional. En la acción de Bombspotting XL en 2005, en la que inspectores civiles se dirigieron a cuatro instalaciones diferentes relacionadas con las armas nucleares en Bélgica, había presentes activistas de todos los países miembros de la OTAN que tienen armas nucleares (Reino Unido, Estados Unidos, Italia, Alemania Turquía y los Países Bajos) y de otros países como Finlandia, Francia, Grecia, Turquía, Portugal y España. Nuestra prensa llamó la atención sobre esta presencia y las delegaciones internacionales hicieron su trabajo de prensa en los respectivos países. Al trabajar de este modo, no es sólo cuestión de invitar a gente internacional y permitirles participar. Se necesita mucho más trabajo, incluyendo la coordinación de las tareas de prensa y repartir papeles antes, durante y después de la acción.